Porque hoy llegarán los bárbaros toma su título de un verso del poema «Esperando a los bárbaros», del poeta griego K. Kaváfis, y con esta declaración de intenciones el poemario aborda de manera general la confrontación con lo desconocido, la inquietud, la duda y la tensa espera de algo, que no se sabe bien qué es, o que será.
El poemario fluctúa entre el clasicismo, el culturalismo y la cultura pop, presentando un estilo marcado por la influencia de poetas románticos ingleses como S. T. Coleridge, William Wordsworth, Lord Byron o John Keats, cuya pasión por la belleza y lo trascendente resuena en sus versos, así como por lo metafórico e irracional de los simbolistas y malditos franceses Charles Baudelaire, Gérard de Nerval y Arthur Rimbaud, que impregnan los poemas de una atmósfera de misterio y ambigüedad; en muchos pasajes se refleja, al mismo tiempo, la visión dual y conflictiva del mundo formulada por William Blake.
Se aprecia asimismo una evidente fijación por la muerte y el vampirismo, elementos recurrentes en la poesía de Antonio Cruz —acaso como expresión del deseo de trascender los límites de la existencia—, y de una revisión constante de escritores góticos y decadentistas, con un claro énfasis en lo macabro. En este contexto aparecen referencias líricas a Joy Division, Nick Cave, The Doors o Ilegales, y al cine, junto a evocaciones de poetas como Martínez Mesanza, Luis Alberto de Cuenca o Roger Wolfe, sin olvidar a los autores de lengua neerlandesa, cuya literatura Antonio Cruz conoce en profundidad gracias a su labor como traductor.
A través de sus poemas el autor expresa un profundo temor ante la decadencia de la cultura occidental, percibida como un colapso de valores espirituales y éticos, con un tono nostálgico y a la vez profético en el que no falta el recuerdo de las ausencias y la exaltación del amor, incluso desde un punto de vista teológico.
El poemario, por tanto, aboga por un regreso moral a las raíces fundacionales de Roma, Atenas y la tradición judeocristiana, invocando sus legados de orden, sabiduría y trascendencia como faros de una humanidad al borde del abismo.
Entre lamentos por un mundo que se desvanece y destellos de esperanza por su redención, Porque hoy llegarán los bárbaros es un canto crudo a la resistencia del espíritu humano frente a la fragilidad social y la caída inminente —o así se desprende de sus poemas— de la civilización occidental en la que cada uno de nosotros es testigo y nada puede hacer por salvarla, ¿o puede que sí?
EDITORIAL CELESTA


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