El Evangelio de Mohamed B.
Una hermosa mañana me desperté
En un prado de flores
Donde los corderitos retozaban y los gatitos jugaban.
Y una mariposa se posó en el lóbulo de mi oreja
Y me susurró al oído:
Ve y mata a los enemigos del Señor.
Dicho y hecho.
El sol brillaba, la hierba crecía,
Yo disfrutaba pescando en el Bosbaan,
Cuando de repente empecé a preguntarme algo.
Espera un momento, pensé,
Un momento, ¿acaso el Señor tiene enemigos?
Y si es tan todopoderoso,
¿Por qué no lo hace Él mismo?
Las carpas saltaron fuera del agua,
Dando tumbos como delfines,
Y de nuevo la mariposa se posó en el lóbulo de mi oreja
Y me susurró al oído:
Ve y mata a los amigos del Señor.
Ahora sí que hablas, pequeña mariposa.
Dicho y hecho.
La hierba brillaba, el sol crecía
Y yo estaba tranquilamente meando en el Postbank,
Cuando por un instante tuve que rascarme
La cabeza de nuevo.
Un momento, pensé,
Un momento.
¿No es eso terriblemente injusto?
¡Fui con ellos a la escuela,
Incluso trabajé con ellos en actividades juveniles!
El cajero automático no dejaba de romper billetes y tarjetas,
Los recibos salían volando directamente a la papelera
Y todos los semáforos estaban permanentemente en verde.
Yo era el último hombre sobre la Tierra.
Y de nuevo la mariposa se posó en el lóbulo de mi oreja
Y me susurró al oído:
Ve y mata al Señor.
Dicho y hecho.
Y entonces la tierra volvió a estar vacía y desolada.
[Traducción: Antonio Cruz Romero.]
De intocht van Christus in Amsterdam [La entrada de Cristo en Ámsterdam], de Erik Bindervoet y Robbert-Jan Henkes. (Uitgeverij De Harmonie, 2006, 2ª edición).
Con Erik Bindervoet (Ámsterdam, 21 de julio de 2026.)






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