jueves, 24 de abril de 2014

¿QUÉ PUEDE DECIRSE DEL DÍA DEL LIBRO QUE NO SE HAYA DICHO YA? Y OTRAS PREGUNTAS DE SIMILAR DIFICULTAD

Puede que sea la pregunta más complicada y absurda que me haya autoformulado en los últimos años. La primera respuesta que me viene a la mente (según los psicólogos es la que vale): que me recuerda al "Día de los Enamorados". Y con la pregunta que da título a esta entrada me surge otra más: ¿por qué en ese día las librerías se llenan más que el resto del año?  Me sorprende que en este famoso día D –el más famoso tras el auténtico día D–  acuda más gente a comprar libros que el día anterior o posterior, y no creo que el descuento del 10% tengo mucho que ver. Ayer por ejemplo, sin ir más lejos, compré un libro, y me acordé que hoy aplicarían el famoso descuento, y me dije, «más motivo para comprarlo ahora».

El ser humano me produce sorpresa, cada vez más, y hasta miedo. Eso sí, queda muy bien que se acuerden de los libros, los libreros y sus librerías, de las obras (aunque sean anónimas) y de sus autores, pero me viene otra pregunta: ¿en realidad se lee tanto como parece que se da a entender el "Día del Libro"? Hoy me han dado ganas de NO leer, todo sea dicho. Me recuerda al "Día de los Enamorados", ese día en el que si no entras a una tienda y compras algo, no estás enamorado, y no importa si el día anterior, el siguiente y el resto de días lo haces; el día que importa es el día D, olvídate del resto. Y aparecen las estadísticas –a mí que los números y las matemáticas me producen tirria–, si en aquella comunidad se compran más libros que en la de al lado, o si en un país más al norte se lee más que el que está enfrente y no sabes si quieren establecer el silogismo de que los que no leen son más tontos; puede ser, puede ser todo, hasta que el humano sea lo más parecido a un borrego. Y me pregunto, ¿pasará rápido el "Día del Libro"? Y me autointerrogo: ¿qué diría Don Miguel de Cervantes, Sir William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega en este día (que tuvieron la desgracia de morir)? Quizá un exabrupto al estilo del actor y escritor Fernando Fernán Gómez.

Used Books and Guns (EE.UU.)
Y siguen apareciendo datos: las ventas bajan. Y los agoreros: el libro en papel tiene los días contados (pajarracos de mal agüero). Y me pregunto, ¿cómo pueden morir o nacer escritores como Wordsworth o Nabokov en un día como este? Y mientras me pregunto todo esto, voy de camino a una librería, pues me han invitado a un encuentro con otros autores y una posterior firma de ejemplares, y dicen que habrá un vino, y me arrepiento de haber aceptado y yo mismo me pregunto: «¿por qué aceptaste? Borrego»; pero no me da tiempo a ampliar mi respuesta. Y me pregunto nuevamente, ¿y si me preguntaran qué significa para mí el "Día del Libro"? Pero no puede responderles que me recuerda al "Día de los Enamorados", sería un escándalo sin precedentes. Y mientras concluyo y medito si alguien tuviese la osadía de formularme una cuestión de ese calibre, vuelvo a preguntarme por última vez: ¿qué debería contestar si alguien me preguntase qué significa para mí el "Día del Libro"? Y entro en la librería: anegada de gentes histéricas como si estuviesen en el primer día de rebajas. Y me da miedo. Y me arrepiento. Miedo de no saber responder a todas estas preguntas.

23 de abril de 2014

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